Hombres embozados desalojan a migrantes en Tecún Uman, Guatemala

Tapachula.— Con piedras y palos, unos 300 hombres de Tecún Umán, Guatemala —en la frontera con México—, desalojaron por la fuerza a migrantes centroamericanos que se encontraban en el parque central de esa localidad en espera de recibir el permiso humanitario expedido por las autoridades mexicanas.

Los hechos se registraron después de las 15:00 horas, cuando el grupo de hombres con el rostro cubierto arribó al parque de Tecún Umán y reclamó a migrantes por el desorden que presuntamente protagonizaron varios jóvenes, quienes habrían consumido alcohol, fumado marihuana y tuvieron relaciones sexuales al aire libre, por lo que se les ordenó salir del lugar. Por la fuerza, los centroamericanos fueron conducidos hasta el puente Internacional Rodolfo Robles, donde se registró un conato de enfrentamiento, sin que se reportaran lesionados.

Los embozados se mantuvieron en el puente internacional del lado de Guatemala, para evitar que los migrantes regresaran al parque, mientras que los desalojados se quedaron en territorio mexicano.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Migración (INM), hasta ayer había entregado 2 mil 786 tarjetas de visitantes por razones humanitarias, y el trámite lo han realizado 10 mil 466 personas, de las cuales 7 mil 644 son de Honduras, mil 396 de Guatemala, mil 203 de El Salvador, 206 de Nicaragua, siete de Haití, tres de Angola, dos de Brasil, dos de Cuba y una de Ecuador.

Arriban a Puebla y CDMX. En diversos grupos, a bordo de tráileres y autobuses, más de 2 mil migrantes abandonaron el territorio veracruzano para dirigirse a Puebla y a la Ciudad de México. A las seis de la mañana, los centroamericanos que no esperaron su registro ante el INM retomaron su éxodo desde los municipios de Tierra Blanca, Isla, Córdoba y Orizaba hacia la frontera norte de México.

El gobierno de Veracruz no reportó incidentes con el paso de la caravana y autoridades municipales cerraron los albergues que habían habilitado. Una de las integrantes de la caravana es Mirna Herrera, quien salió de su natal Guatemala, junto con su esposo y dos hijos (uno de tres y otro de seis años), por la falta de oportunidades en su país y aferrada a la fe de lograr “el sueño americano”. A más de 20 días de viaje, no se pierde el ánimo.

Su objetivo va más allá de llegar a Estados Unidos: es construir un patrimonio, tener casa propia y para sus hijos, un mejor futuro. “Vamos con fe de Dios, él está con nosotros y no nos desampara”, dice sonriente mientras su esposo pide aventón a los automovilistas. Según autoridades, el primer grupo que salió de Veracruz fue de 250 migrantes, luego otro de 500 y así sucesivamente.

En Puebla, el gobierno estatal garantizó la seguridad y respeto a los derechos humanos de los migrantes, además de brindarles ayuda humanitaria.

Con información de El Universal

Déjanos un comentario